No digas adios que es una palabra muy triste corazones que se quieren jamás podrán despedirse.
No hay nada que avive tanto el amor, como el temor de perder al ser amado.
El amor es una herida que siempre deja señal.
El amor puede esperar todavía cuando la razón desespera.
El amor tiene dos leyes: la primera, amar a los otros; la segunda eliminar de nosotros aquello que impide a los otros amarnos.
Quiéreme cuando menos lo merezca, será cuando más lo necesite.
Si amas, perdona; si no amas, olvida.
Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un dia para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar.
El amor es lo único que te puede causar el más grande dolor y la más grande felicidad.
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